domingo, 4 de mayo de 2008

GRANDES MOMENTOS DE LA ESTUPIDEZ HUMANA


La historia comienza una fría mañana del mes de Enero de 1906, (la información no es del todo fidedigna, pero sin duda siempre es peor una mañana de Enero que una de Julio).
JACK DANIELS, que tenia unos 59 años, se acercó a su oficina muy temprano, después de tomarse un sol y sombra, (imagino que marca de la casa).
El Sr. Daniels intentó abrir su caja fuerte y fue entonces fue cuando se dio cuenta que había olvidado la combinación.

Después de varios intentos fallidos, no pudo contener su ira ,así que tubo la genial idea de pegarle una patada- podía a ver probado con los dientes pero a los 59 años y en 1906 lo más probables es que no le quedara ninguno, además todo el mundo saber que las costumbres del sur de USA muchas veces no son las más acertadas.
El caso es que, después de dar la patada nuestro amigo intenta caminar sobre el pie lesionado y se da cuenta de que cojea.
La lesión en el pie nunca sano (y como no todos los males de esta vida se curan con Whiskey) el pie fue empeorando con el tiempo.

Luego vino la gangrena. Poco después la amputación y más tarde la infección sanguínea que causaría su muertes unos años después (1911)


Una triste y ridícula muerte de un hombre que sin duda dejó una gran combinación en el mundo.


Ari Gold

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Aish, entre triste y patético...
Ari Gold, esperamos que tu estancia entre nosotros se prolongue indefinidamente, ¡saludos!

Anónimo dijo...

Esto no hubiese pasado si se hubiese inclinado por destilar guisqui escocés o irlandes.
Bienvenido Ari Gold

Supersonic-Man

Anónimo dijo...

Sín duda uno de nuestros ídolos del pasado siglo,muerte rídicula para un hombre con un legado que engloba todo los ámbitos.que sería del rock&roll sín el caldo que invento.la música de AC/DC,GUN´S&ROSES,B.SABATH etc.,,!!beben!!!de la influencia de J.daniels.

Anónimo dijo...

sucedanio del guiski...

Supersonic-Man

Anónimo dijo...

todo te lo consiento,menos decir que el bourbon es un sucedáneo.que te mola la gin y no te atreves a confesarlo.