martes, 22 de marzo de 2011

Nora Murillo en el Día Internacional de la Mujer, 2009


Cuando nos han dicho siempre lo que debemos y no debemos hacer
Cuando nos han condenado a sobrevivir alejadas de nosotras mismas,
elegir lo contrario a lo impuesto es difícil y subversivo.
Significa, aprender a transitar al revés y ponernos en el centro de la mirilla.
Lo cierto, es que somos cada vez más mujeres construyendo caminos alternativos
Cada una a su manera, con su propio reloj, en diversos espacios...
(texto extraído de


Confieso que esperé

Que se descongelara la noche
Que en mi puerto no atracara un solo barco
Que los duendes me regresaran las palabras
Esperé como miles de mujeres
En el anonimato
Con la triple jornada
El medio salario,
El jefe abusivo
El último puesto
Esperé
Con el enemigo en casa, la iglesia, la escuela, la calle
Con el corazón descalzo y arrugado de miedo
Angustia contenidas
Rabia e impotencia de sentirme barca a la deriva
Esperé
Rastreando las huellas y convocando la voz
de cientos de mujeres que escriben sus nombres con mayúscula
ESPERANZA GUADALUPE REINA FRANCISCA MARÍA JUANA
MARTA ISABELA AMANDA IXMUCANÉ CELIA DOMINGA LAURA
Obreras campesinas estudiantes profesionales
Madres trabajadoras artistas indígenas mestizas
Luchadoras rebeldes insumisas
Mujeres cansadas de esperar
recibir poco desatinadamente tarde
Esperé
Hasta sentir que ya no podía esperar más
Porque mi corazón fermentaba de emociones
Mi piel se empapó de nuevos vientos
Vientos que me mandaron girar
¡Giré... giré... giré... giré... giré...!
Hasta sentirme reencontrada con mi historia
Y la historia de este país que habito y me habita
Desde entonces:
Sueño con cometas llenos de caramelos
Sueño con dragones que se abrazan
Sueño con príncipes disfrazados de sapos
Desde entonces:
Transito este camino de cirios encendidos
Y me afirmo militante cotidiana del parlamento de mujertes proscritas
¡Que no callan!


hollín

5 comentarios:

Tío Einar dijo...

Muy chulo el poema! :)
Este es un tema que por sabido muchas veces lo pasamos por alto, pero cuando uno reflexiona sobre estas injusticias, y no estoy hablando de la violencia de género que entraría ya en la categoría de crimen, sino en los pequeños detalles (o no tan pequeños) que les dificultan la vida muuuuucho más de lo necesario a las mujeres por el simple hecho de ser mujeres...
pues uno se indigna... e intenta luchar contra ello, como puede, en el día a día, porque es un problema de todos.

hollín dijo...

Cosas que pasan encontré este poema por casualidad, buscando otras cosas, y cada vez me gusta más, es precioso, tendré que investigar más sobre esta mujer :)

sylvia dijo...

Muy bueno (!)

Anónimo dijo...

Pues si! para mi sorpresa, rastreando mis huellas por el internet, esta ventana que parece que todo lo puede, entonces una se da cuenta que tanto mundo, tanto espacio y coincidir como vecinos en la misma vecindad. Entonces me doy cuenta que estos textos que he escrito tomaron su propio camino, son libres, yo ya no tengo control de ellos, entonces me siento como una mamá gallina olvidada por sus pollitos, pero también madre feliz al saber que sus hijos circulan libremente y son adoptados para florecer en diferentes cantos. Nora Murillo. Guatemalteca. pueden contactarme a través de mesa de poesia.

hollín dijo...

Muchas gracias por tu comentario Nora. Un placer haber conocido tu obra y poder conversar contigo. Qué bien que la tecnología pueda darnos estos buenos momentos.