jueves, 4 de marzo de 2010

EL BÁLSAMO DE FIERABRÁS

El otro día en el post "El susto del epejo" pude recordar uno de esos productos que nunca faltaron en el botiquín-espejo de mi cuarto de baño. Se trataba del Linimento de Sloan o como se conocía popularmente “El Tío del Bigote”.
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Eran tiempos en la que lo niños todavía podíamos presumir de pupas en las rodillas y costras en lo codos. Tiempos en que las peleas quedaban entre el matón zarandeador de tu cole y tu secreto más oculto, sin denuncias ni trastornos psicológicos post traumáticos. La infancia, más vivida en la calle que en casa, nos regalaba también sus moratones en las espinillas, contusiones en la crisma y alguna que otra cruel torcedura, por mencionar también los clásicos catarros que acarreaba el sudar tanta actividad de juegos urbanos (no en la Wi). Pero mi señor padre siempre tenía su bálsamo de fierabrás a punto para curar, como si un improvisado y voluntarioso preparador físico de boxeo se tratase. Aún creo que me llega ese evocador olor tan viril entre Réflex y Varón Dandy, y esa sensación de alivio de saber que procedía de la experiencia de nuestro respetado progenitor, y de un frasco donde aparecía un recio caballero portando un respetable mostacho, bigotazo sólo atribuible a médicos rurales, maestros de escuela facheras y boticarios serios.

Una fragancia solo apreciables para los gourmets del olor a fósforo apagado, gasolina super, pólvora de un petardo “chino” y cómo no, nuestro lisérgico pegamento Imedio. A veces deseaba lucir un reciente moratón, para poder ver brillar mis imberbes y flacas piernas con las fricciones de este maravillosos elixir y poder sacar pecho ante los amigotes y las chicas, porque ellas sabían apreciar esa fragancia mucho mejor que el Nenuco y el Floïd Blue de nuestra barbería habitual.
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¿Placebo? ¿Pócima milagrosa? Qué importa ya, su recuerdo aún sigue aliviando esas magulladuras de la edad y algún que otro momento de confusión en que nos intentan vender el bálsamo de fierabrás. (Interesantísimo documento sobre pseudociencias y medicina alternativa)
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Supersonic-Man

7 comentarios:

hollín dijo...

Ala nen! Qué ida de castaña con el tipo de las pseudociencias..., además me cae mal, ¿cómo puede meter en el mismo saco teorías conspirativas, hierbas y saltamontes muertos que curan el cáncer, con el yoga o la medicina china? Va de listo...

Oye, pues no conocía el bálsamo del señor del mostacho, humm, ¿cómo he podido superar mis contusiones de infancia sólo con agua oxigenada?
Bueno, recuerdo que mi padre, en casos extremos, utilizaba un "linimento" (curiosa palabra, linimento = cosa que quema como mil demonios?) que hacía arder la piel. Iba en un botecito blanco con el tapón rojo, pero no era apto para niños!

sylvia dijo...

Totalmente de acuerdo con Hollín... me ha hecho mucha gracia, por eso, tu texto, jeje...
Con una cosa estoy de acuerdo con el tipo del vídeo: pensamiento crítico siempre! Aunque la vida a veces te lleva por caminos que nunca pensaste que te llevaría... Ojalá la medicina tradicional le solucione todo a este bienintencionado señor del vídeo :D

Supersonic-Man dijo...

¿Habéis visto el video entero? Os voy a nombrar comentaristas honoríficas.
Siento vuestra energía y mi aura brilla como nunca.
Ya, encima el sujeto no menciona los linimentos, que por cierto, corría una leyenda que se podía beber.

sylvia dijo...

Jeje...pues claro que me he tragado el vídeo. Es un tema que me interesa mucho. Y de ser una descreída total me he vuelto acólita total. Lo confieso! Animo a que la gente se informe y sea crítica y os animo a leer este enlace, donde al menos en algunos hospitales (Ramon y Cajal, Hospital de Mataró) las terapias basadas en la energía empiezan a tener su hueco (por no hablar de que la OMS acepta la acupuntura, el reiki y otras...).
No se puede meter todo en el mismo saco...y realmente sí se están haciendo estudios científicos al respecto.
http://www.lavozdigital.es/jerez/20100117/jerez/sanitarios-practican-reiki-20100117.html
Me alegro que tu aura brille, se nota, se nota :D

Barbasapiens dijo...

Mis entonces puras carnes, no probaron el famoso linimento, del que no recordaba el nombre, pero sin duda esa imágen y ese bigote quedan grabados a fuego para un niño que empieza a ver como es el mundo... ¿el matón zarandeador no dejaba secuela post traumáticas? abro aquí nueva tertulia, Tío Einar, su turno ;)

Supersonic-Man dijo...

Tengo que confesar que yo era el que se quedaba sin ser escogido cuando se improvisaba un partido de furbo y el matón zarandeador se alimentaba de eso para proyectar sus miedos reprimidos. Nunca me escuchó.

hollín dijo...

Gracias Sylvia por el enlace. Yo también pienso que la medicina occidental debería abrirse. Deberían conocerse y aplicarse las mejores técnicas de cada disciplina, combinarlas lo mejor posible.