miércoles, 7 de abril de 2010

SE CIERRA EL TELÓN

Un cine más cierra sus puertas. Siempre es una mala noticia. Nada es comparado con esos momentos en que se apagan las luces para que la magia se adueñe de las butacas y durante dos horas viajemos por el espacio, por el tiempo, por los sueños. Otro cine cierra el telón. Podemos culpar al pirateo de películas por internet o a los dos grandes centros comerciales con multicines con los que ha tenido que ingeniárselas para sobrevivir estos últimos años, pero aquí todos somos culpables y no por ello quiero resolver si era inevitable el cierre o no, pero creo que como gran espectador que fui de sus rancias pero entrañables salas, debería de decir unas palabras de condolencia y alguna sugerencia estéril.

He aquí las puertas que se cerraron antes de bajar el telón:

-Cuando algún indeseable fumaba impunemente dentro de la sala

-El día que se quemó el proyector y no había nadie en la sala de máquinas

-Cuando después de tres horas de "Braveheart" los últimos 20 minutos los vimos si audio

-Cuando la publicidad sobre la peluquería de la esquina retumba en la sala junto a los trailers de las próximas películas.

-No se sonrojaban mucho cuando la película estaba cortada para aligerar metraje y conseguir colar alguna sesión más.

-Por convertir la sala en un merendero de palomitas y otras inmundicias

-Por congelarnos en verano y churrascarnos en invierno con la climatización.

-Por no imponer un respeto en la sala ante graciosos, maleducados y niñatos que vienen a pasar la tarde sin importarles la función.

Esto y otros tantos candados que le fueron colocando a lo que yo consideré un refugio y escuela. Tal vez hubo alguna vez alguna intención de llevar esa magia a un barrio humilde y trabajador .Tal vez. En el cine todo es posible, aunque parte de ese sueño se perdió por el camino y al final todo acaba en una de piratas que es lo que se lleva a hora, echar la culpa a los piratas de todo, aunque el botín siempre se lo llevan los mismos. (¿Qué firma abrirá en este espacio tan cotizado?). Un último aliento.

Cualquiera diría que no disfruté....

Unos van y otros vienen.

Supersonic-Man

8 comentarios:

hollín dijo...

Vi el otro día un reportaje sobre el tema, pero no he entendido bien la situación. Entrevistaban a gente que comentaba que el cine era una alternativa a los multisalas de los centros comerciales, pero las películas que proyectaban eran del estilo. Sí era diferente la sesión en VO de los martes, la cual reconozco que no he aprovechado lo suficiente. Me alegro de haber pillado la reposición de Inland Empire, aunque espero que el resto de días fuera más gente (los entrevistados decían que el cinefórum había sido un éxito ¿?), porque en aquella sesión éramos cuatro gatos.

Supersonic-MAN dijo...

Exacto. La única alternativa la marcaron los días de menos público (claro) y tengo que reconocer que asistí a esas sesiones en VOSE hasta que descubrí otros cines con menos complejos. No se puede competir con las mismas armas que un centro comercial. Estaremos atentos a ver quién se queda con las instalaciones.

sylvia dijo...

Esto debería andar prohibido por ley... ¿a dónde vamos a llegar??

Anónimo dijo...

Existe un cine en el Prat Cine Capri,que sin ser filmoteca es una sala-negocio familiar que aún aletea entre multisalas.Sólo abre fines de semana y aunque proyecta películas comerciales es otro cantar. Se perdieron los tiempos del cine Texas y Dante de Barcelona.Coño que pureta empiezo a ser!.

O.Aikido

Tío Einar dijo...

¡El cine Texaaaaaaas! ¡El Dante!
¡Dios mío! ¡Eres mucho mayor de lo que aparentas!

Supersonic-Man dijo...

Déjate que aquí alguno ha visto estrenos de cine mudo con una mujer al piano como fondo...

Barbasapiens dijo...

Bueno, no todo tiene que ser malo... hace ya algunos meses que en Vilanova i La Geltrú se recuperó el Cine Bosc, con una de sus salas dedicadas a la VO... para quién soporte palomitas, indeseables gritones y móviles inclementes... presupongo...

Anónimo dijo...

Y en Santa Perpetua están haciendo un cine-club y todo!!! Inédito. Y en butacas de madera de esas que se te queda el culo cuadrado, si no las han cambiado.

Sata