
Ahora bien, me viene Fulanito del gimnasio o de un cursillo de cerámica y me opina sobre este blog y me suelta aquello de que tengo mucho tiempo libre. O por qué no, resulta que Menganita que suele dormir unas 10 horas sin despeinarse, cuando por fin consigue ver el cortometraje que estuve 6 meses pariendo, lo primero que me comenta es que tengo, pues eso, mucho tiempo libre, nada de reminiscencias ni ensoñaciones, solo que tengo mucho tiempo libre. Supongo que entre todas las definiciones que he encontrado de tiempo libre, todas coinciden en su relatividad, y es ahí el punto de inflexión que marca el costumbrismo, el vicio o la necesidad, ya que aquel que sale 10 veces por jornada a fumar el cigarrillo a 4 minutos por dosis, consigue regatear con una admirable inmunidad 40 minutos a la empresa, que es justo lo que yo voy a tardar en acabar esta intranscendental reflexión que ahora estás tú leyendo en tu trabajo, en tú móvil o en tú casa sin barrer. Esa relatividad, me lleva a divagar en si escribir esto desde mi puesto de trabajo con cara de estar salvando la empresa, me incluye en los damnificados de tiempo libre o por contrario, debo utilizar las pocas horas que no presto a la empresa para poder declararlo ocio sin levantar comentarios jocosos, envidiosos y resbalosos.
El hecho de que mi persona no esté diseñada para dormir más de 6 horas diarias o que me repugne el olor de los vestuarios de los gimnasios, y que estoy hasta la chistera de tirar a la basura ceniceros de barro hechos en un cursillo por mi cuñada, no pienso sentirme culpable por emplear mi valioso tiempo libre en lo que me de la real y santa gana. O a ver si vamos a tener que pedir perdón por no ver la tele (por cierto, nadie la ve, dicen) y no haber jugado jamás con una consola en mi corta y desaprovechada vida. El tiempo libre dignifica, con perdón de todos esos que están jodidamente en paro, eso para nada es tiempo libre, ya que esto no se escoge, los gobiernos sí.
Como prenda, este ya famoso video de Radiohead con un Thom Yorke Superstar, que a estas alturas ya se ha parodiado hasta lo indecible. Resulta que donde lo he rescatado viene precedido con la coletilla de que lo ha hecho alguien con mucho tiempo libre. A lo mejor el “desocupado” que lo ha elaborado, se tendría que disculpar también por tener ingenio, imaginación y lo más difícil de todo, gracia para hacerlo.
Thom Yorke en la audición de "El Cisne Negro".
Supersonic-Man






