Retomo mi rutina habitual de escuchar música en el coche. Me congratula encontrar el pindrai que cargué de música antes de coger vacaciones y olvidé hasta el punto de darlo por perdido. Refresco mi senil memoria y recapitulo esos discos que quedaron esperándome. Empiezo por unos tal Lightning Dust que ya no consigo acordarme de dónde demonios salieron y qué fué lo que me atrajo de ellos. Me consiguen enganchar hasta el punto de no recordar qué camino escogí para ir al trabajo. Pero….esa voz me suena. Consigo escuchar casi todo el disco entero y corro a estafar más tiempo laboral para informarme sobre esta formación ¿desconocida? Pues no del todo, ya que una vez más regresamos a nuestra querida Canadá para redescubrir a Amber Nebber y Joshua Wells, dos miembros de Black Mountain desenchufaos de la espesura hard rock psicodélico que tanto hemos disfrutado, y descubriéndonos una desnudez más folckera mecida por la voz espectral de Amber Webber. Desde el suculento sello Jagjaguwar nos iluminan con su luz infinita.Supersonic-Man
Preciosa :)
ResponderBorrarHola sylvia. Gracias por dedicarle un espacio.
ResponderBorrarEstos comentarios te echan de menos.
Amber Nebber siempre me ha parecido un elemento discordante dentro de Black Mountain, sobre todo en directo (sosaaaaaa). Parece que Lightning Dust es su lugar ideal, o eso me confirma la bonita canción.
ResponderBorrary encima tenemos ese recuerdo de ella tan desganada y dispersa....
ResponderBorrara mí la canción me ha gustado, hay que escuchar el disco, claro, pero de momento, bien...de algo ha servido la vuelta, eh, Supersonic!!
ResponderBorrarAntes de que este post se pierda en el olvido quería comentar que me ha encantado el disco, estoy enganchado, me encanta la voz de esta chica.
ResponderBorrarSata
Si, pienso lo mismo
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